uruguay30.com

Banderas de Líber: por un «círculo virtuoso»

Integrante del Frente Líber Seregni

El sector Banderas de Líber, que integra el Frente Líber Seregni del Frente Amplio, emitió un comunicado donde expresa que “el protosocialismo está a la vuelta de la esquina”.

Textualmente declara:

PARA LLEGAR al GOBIERNO y CAMBIAR, ACUMULAMOS DÉCADAS.

ESTAMOS ORGULLOSOS de lo LOGRADO.

Ante la existencia de debates dentro de la izquierda y la sociedad uruguaya, es bueno expresar las discrepancias. Sólo la discusión abierta de posiciones ayudará a que la ciudadanía pueda entender cuál es el rumbo y las causas del éxito de las transformaciones que la están beneficiando y se sume conscientemente a las mismas.

Las alusiones a otras visiones no intentan una caricatura ni tienen por objetivo ofender; tampoco se refieren a un mismo sector. Nos interesa asentar en negro sobre blanco qué impulsamos nosotros; tratar de ser fieles al legado del General Seregni.

1 Creemos que el crecimiento con inclusión simultánea es un camino estratégico, prioritario y sin alternativa. Perseverar en el círculo virtuoso de inversión, empleo, salario y equidad, implica también, disminuir las vulnerabilidades del país, que durante décadas nos tuvieron a los tumbos.

El cambio de una era histórica a otra (llegar al socialismo desde el capitalismo) es complejo y no puede producirse por medidas burocráticas de gobierno y menos por un arrebato voluntarista de populismo. Esa es la dirección exactamente contraria: de Venezuela de Maduro con más de 700% de inflación y de la Argentina K de la corrupción.

Otros creen que crecer nos debiera avergonzar porque también se favorecen los inversores. Que el protosocialismo está a la vuelta de la esquina y que no se avanza más porque la izquierda ‘cobarde’ no ‘aprieta el acelerador’; que debiéramos gastar mucho y tomar medidas que ‘introducirían el socialismo en pequeñas cuotas’, etc.

2 Queremos una democracia radical que se basa en la participación, en el debate, en el respeto a los demás y especialmente a las minorías y en el respeto a las reglas de toma de decisiones. La experiencia histórica enseña el agotamiento de la política de consignas, de los sistemas de partido único, de las opciones autoritarias para la resolución de conflictos sociales.

Otros se muestran tentados a políticas populistas que buscan adhesiones de corto plazo o posiciones de dependencia o gratitud de los beneficiarios, que consideramos indignas. Tampoco le hacen asco a la violación -grande o pequeña- del Estado de Derecho.

3 Queremos una política militante, de servicio. Que mire a los cargos y las organizaciones desde el interés de la sociedad, no el particular. Con transparencia y repudio de las acciones reñidas con la ética. Convertirnos en el partido del poder, del Estado, clientelista, es éticamente incompatible con la izquierda. La burocratización ha sido causa fundamental de las crisis de muchos gobiernos de izquierda, tanto radicales como moderados. La burocracia, más que los enemigos externos, horada los procesos de cambio pues hace primar sus intereses de élite por encima de los proyectos.

Otros admiten una política como modo de ganarse la vida o de obtener recursos, cargos o lugares de poder o figuración, para sostener sus organizaciones, que así se transforman en fines, en lugar de medios.

4 Creemos que nuestra herramienta política, el FA, debe ser parte de la ampliación radical de la democracia. No se puede propugnar la democracia para la sociedad y no practicarla enteramente en la organización propia. Su estructura y funcionamiento actual, ‘secuestraron’ la voluntad de los frenteamplistas y no están a la altura de las tareas de un partido de gobierno, no respetan principios elementales como el de ‘un/a frenteamplista, un voto’, ni el estatuto actual. Se aleja así a miles que no encuentran un lugar en el FA y se distancia de la ciudadanía, ‘los orientales honestos’.

Otros consideran que no debe cambiarse nada.

5 Postulamos movimientos sociales que adhieran a esta estrategia de desarrollo nacional con ampliación de la justicia, porque es lo mejor para el conjunto de los trabajadores a corto y largo plazo. El movimiento sindical tiene una gloriosa historia que entendía que la verdadera lucha de los trabajadores es aquella que impulsa los objetivos de toda la sociedad. Desligada de los objetivos universales, se transforma es una puja oportunista y corporativa por rentas sectoriales.

Otros consideran que la defensa del trabajo es la disputa por renta sin consideración por otros sectores de la sociedad. Confunden ‘lucha de clases’ con ‘clases en lucha’. La primera promueve el cambio histórico, la segunda sólo aspira a obtener una mayor ‘tajada’.

6 Uruguay debe ser proactivo en relación a su inserción internacional, buscando ampliar y mejorar los mercados donde colocar el trabajo de los uruguayos. Sin desconocer el componente ideológico de nuestro ‘lugar en el mundo’, el objetivo es vender trabajo uruguayo. No se trata sólo de acordar comercio con los gobiernos pretendidamente afines ideológicamente. Un acuerdo comercial tiene ventajas y desventajas para las partes; la negociación tiene por objeto conseguir mayores ventajas y evitar desventajas.

Otros entienden que acuerdos comerciales con naciones ideológicamente adversarias son indeseables y que son buenos aquellos acuerdos que se basan en identidad ideológica o que sólo reportan ventajas para Uruguay. Ese estilo dogmático de considerar las relaciones internacionales y el intercambio comercial sólo genera perjuicios. El mundo camina hacia la apertura y sólo los más reaccionarios y conservadores promueven hoy una vuelta al nacionalismo económico y la xenofobia, poniendo en peligro la paz en el mundo.

El crecimiento solo, con ser medular, no completa nuestra política de transformaciones.

Nada sustituye la ausencia de política. La evidencia de las mejoras en la calidad de vida de los uruguayos por sí misma no genera conciencia política. Es imprescindible una fuerza política intermediaria -en ambos sentidos- entre sociedad y gobierno, que defienda los logros y explique las políticas, las limitaciones, los errores del gobierno del FA y que, a su vez, recoja los planteos, inquietudes y críticas de la sociedad. El FA nacido desde el movimiento popular es la herramienta para esa política. Pero debe cambiar. Queremos más y mejor FA, porque queremos un mejor Uruguay.

Banderas de Líber

Frente Amplio

 

Déjenos su comentario

error: Por contenido: contacte al administrador -> + 598 99 708 138
×

Powered by WhatsApp Chat

× Comuníquese con nosotros