Un nuevo escenario de debate político se abre en Suiza a partir de la negociación de los denominados “Bilaterales III” con la Unión Europea y, en paralelo, el impulso de la iniciativa popular que propone limitar la población del país a un máximo de 10 millones de habitantes hacia el año 2050.
Los “Bilaterales III” constituyen un paquete de acuerdos que buscan actualizar y sostener la relación entre Suiza y la Unión Europea, especialmente en áreas clave como el comercio, la movilidad de personas y la cooperación económica. Estos acuerdos son considerados estratégicos para el funcionamiento de la economía suiza y su inserción internacional.
Sin embargo, este proceso coincide con el avance de la iniciativa denominada “No a una Suiza de 10 millones”, que plantea establecer límites estrictos al crecimiento poblacional, con medidas concretas para restringir la inmigración en caso de alcanzarse determinados umbrales. Entre sus posibles consecuencias, se señala la eventual afectación del acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea.
El debate fue abordado en una mesa redonda realizada en el Palacio Federal de Berna, con participación de parlamentarios y representantes de la diáspora suiza. En ese marco, se destacó la intervención de Nair Ackermann, del Consejo de los Suizos en el Extranjero (OSE) integrante del Club Suizo de Nueva Helvecia, quien participó subrayando la importancia de mantener los acuerdos bilaterales y advirtiendo sobre los riesgos de aislamiento que implicaría un eventual rechazo.
Ackermann señaló que actualmente Suiza cuenta con 9,5 millones de habitantes y que el planteo de alcanzar un tope de 10 millones hacia 2050 se da en un contexto de próximas instancias electorales. Indicó además que la comunidad suiza en el exterior forma parte de estas decisiones, las cuales a su entender, impactan directamente en la circulación, las ciudadanías, los intercambios y el comercio.
Durante el encuentro, los delegados coincidieron en que no es posible sostener los beneficios de la libre circulación sin asumir también las obligaciones que conlleva. Asimismo, se plantearon interrogantes sobre el impacto que tendría el rechazo de los acuerdos en la economía, la formación y la reputación internacional de Suiza.
En este contexto, los suizos residentes en el exterior, conocidos como la “Quinta Suiza”, han manifestado su preocupación por las posibles consecuencias. Advierten que un endurecimiento de las políticas migratorias podría afectar la movilidad, las oportunidades laborales y el posicionamiento económico del país.
Al cierre de la instancia, se expresó respaldo mayoritario a la continuidad de los acuerdos con la Unión Europea, en un escenario donde la decisión final quedará sujeta a la voluntad popular mediante referéndum. Asimismo, se informó que la próxima sesión del Consejo de los Suizos en el Extranjero (OSE) se realizará en Brunnen del 20 al 22 de agosto.
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