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Praxis en Colonia: entre el humo y el mal de las alturas

ANALISIS

Por Anailén Nassif Gopar (*)

La elección de Uruguay por parte de Praxis para desarrollar su primera ciudad física colocó a Colonia en el centro de una propuesta que combina tecnología, inversión internacional y una particular visión sobre el futuro de la sociedad. Sin embargo, detrás de los anuncios y las proyecciones económicas, el proyecto todavía tiene etapas fundamentales por cumplir antes de convertirse en una realidad.

El 22 de setiembre, The New York Times publicó un reportaje sobre la iniciativa impulsada por Dryden Brown, fundador y director ejecutivo de Praxis, una comunidad digital con sede en Nueva York que busca trasladar al territorio físico una propuesta de organización social adaptada a la era de la inteligencia artificial.

La ubicación elegida es +Colonia, el desarrollo urbanístico próximo a Colonia del Sacramento que aspira a posicionarse como un polo de innovación y nuevas formas de habitar.

Pero la elección uruguaya no fue el primer intento de Brown de encontrar un territorio para concretar su proyecto. Antes exploró la posibilidad de instalarse en Groenlandia, un antecedente que permite comprender mejor la dimensión de sus aspiraciones y las dificultades que enfrenta una iniciativa de estas características.

Una ciudad para el mundo posterior a la IA

Praxis se presenta como una comunidad internacional de emprendedores, inversores y personas vinculadas a la tecnología que busca construir un entorno con identidad cultural propia, nuevos modelos económicos y formas de organización para una sociedad transformada por la inteligencia artificial.

Su propuesta se relaciona con el concepto de network state o Estado en red: comunidades que nacen en internet y buscan consolidar una presencia territorial, con una identidad compartida y mecanismos propios de coordinación.

El proyecto también incorpora una visión cultural definida. Brown ha planteado la necesidad de revitalizar la cultura occidental y desarrollar nuevas estructuras para una etapa en la que la inteligencia artificial podría modificar profundamente el trabajo, la economía y las relaciones sociales.

El NYT abordó tanto la ambición de esa propuesta como las controversias que rodean a su fundador por sus planteamientos culturales e ideológicos. De esta manera, Praxis trasciende la construcción de viviendas y se presenta como un experimento que busca combinar tecnología, cultura y comunidad.

Groenlandia: el antecedente que explica la búsqueda

Entre 2023 y 2024, Praxis exploró distintas alternativas internacionales. Después de evaluar ubicaciones en el Mediterráneo, sus impulsores pusieron el foco en Groenlandia, donde Brown llegó a plantear la posibilidad de comprar territorio para construir una ciudad desde cero.

En noviembre de 2024, el fundador contó públicamente que había viajado a Nuuk, la capital groenlandesa, para presentar su propuesta a referentes políticos. «Fui a Groenlandia para intentar comprarla», afirmó, en una iniciativa cuya inspiración relacionó con la propuesta que Donald Trump había planteado en 2019 sobre la adquisición del territorio por parte de Estados Unidos.

La idea era crear una ciudad tecnológica en una zona deshabitada, concebida como un laboratorio de nuevas tecnologías y formas de organización social. Brown llegó a considerar un modelo de charter city, una ciudad con reglas específicas dentro del marco jurídico existente, e incluso una fórmula de mayor autonomía.

Sin embargo, la propuesta encontró resistencias políticas y sociales. El entonces primer ministro groenlandés, Múte Egede, rechazó públicamente la posibilidad de que el territorio fuera puesto en venta. A ello se sumaron las limitaciones del régimen de propiedad de la tierra, la relación constitucional entre Groenlandia y Dinamarca y las dificultades económicas y logísticas de desarrollar una ciudad en el Ártico.

La iniciativa no se tradujo en una compra de territorio ni en un acuerdo comparable al anunciado posteriormente en Uruguay. El episodio mostró que las aspiraciones de crear comunidades con reglas propias deben enfrentarse a las decisiones políticas, los marcos jurídicos y la voluntad de las poblaciones de los territorios involucrados.

Reuters también informó en abril de 2025 sobre el interés de inversores tecnológicos en una posible «Freedom City» en Groenlandia, en un contexto de creciente atención internacional sobre el territorio ártico. No obstante, no hay evidencia de que Praxis haya obtenido respaldo oficial estadounidense para comprar o administrar Groenlandia.

La experiencia constituye un antecedente relevante: Uruguay aparece ahora como una alternativa en la que Praxis pretende desarrollar su comunidad dentro de un emprendimiento urbanístico existente, sin que ello implique la creación de un Estado soberano.

Los US$ 1.000 millones anunciados

La iniciativa proyecta movilizar más de US$ 1.000 millones durante los próximos tres años, con inversiones destinadas a viviendas y otros componentes del desarrollo. También se ha informado sobre miles de integrantes interesados en trasladarse a Uruguay.

No obstante, es importante distinguir entre las proyecciones económicas y los fondos efectivamente invertidos. La cifra anunciada no significa que el dinero ya haya sido desembolsado ni que la totalidad de la inversión esté respaldada por compromisos contractuales definitivos.

La eventual llegada de residentes, profesionales y emprendedores podría generar oportunidades para Colonia, desde la contratación de servicios y proveedores hasta nuevas actividades económicas vinculadas al conocimiento y la tecnología. Su alcance dependerá, sin embargo, de cómo avance el proyecto y de su capacidad para integrarse con la economía local.

La advertencia del New York Times

Uno de los puntos centrales del reportaje es la situación del acuerdo entre Praxis y +Colonia. El periódico estadounidense señaló que se trata de un entendimiento mayormente no vinculante y planteó interrogantes sobre la posibilidad de que los anuncios terminen convirtiéndose en obras concretas.

Al momento de la publicación, la compra de los terrenos todavía no se había concretado. Según la información difundida, las adquisiciones estaban previstas para una etapa posterior, con referencias a fines de 2027.

Por tanto, la elección de Uruguay representa un anuncio de relevancia internacional, pero no equivale a afirmar que la ciudad proyectada ya esté construida o que todas las inversiones anunciadas se encuentren aseguradas.

El desarrollo de +Colonia tiene su propio proceso urbanístico, pero eso no significa que la totalidad de la propuesta de Praxis esté materializada.

Una oportunidad que deberá medirse en hechos

La iniciativa abre una perspectiva de interés para el departamento. La posibilidad de atraer capital internacional, nuevos residentes y actividades tecnológicas merece seguimiento, especialmente si puede traducirse en empleo, oportunidades para empresas locales y diversificación económica.

Al mismo tiempo, será necesario conocer la evolución de las operaciones inmobiliarias, la financiación, los plazos de construcción y las condiciones en las que se desarrollará la comunidad. También resulta relevante determinar cómo se vinculará con Colonia del Sacramento y con la población del departamento.

La denominación de Praxis como «nación digital» responde a su identidad y aspiraciones, pero no le otorga soberanía territorial: su desarrollo en Uruguay deberá ajustarse al marco jurídico nacional.

La apuesta es ambiciosa y su proyección internacional coloca a Colonia en una conversación global sobre tecnología, urbanismo y nuevas formas de vida. El antecedente de Groenlandia demuestra, además, que la búsqueda de un lugar para concretar esta visión no ha estado exenta de dificultades.

La expectativa está planteada; el desafío será convertirla en inversiones verificables, obras concretas y oportunidades reales para Colonia.

(*) Anailén Nassif Gopar – CEO UR30